|
Diez ruegos de un perro a los seres humanos
- Mi vida dura de diez a quince años. Cada separación
de tí es para mí un sufrimiento. Piénsalo bien
antes de adquirirme.
- Dame tiempo para comprender lo que quieras de mí.
- Infúndeme confianza, vivo de ella.
- No te enojes demasiado conmigo y no me encierres como castigo. Tú
tienes tu trabajo, tus diversiones y tus amigos. Yo solo te tengo a
tí.
- Habla conmigo de ves en cuando.
- Aprende a tratarme como es debido. Yo nunca lo olvido.
- Antes de pegarme, piensa que mi mandíbula podría destrozar
fácilmente los huesecillos de tu mano, y sin embargo no hago
uso de ella.
- Antes que me tildes de "inútil", "testarudo"
o "perezoso", cuando me pides que haga algo, piensa que ha
podido hacerme daño la comida o que he estado demasiado tiempo
al sol o que mi corazón está cansado.
- Ocúpate de mí cuando llegue a viejo, también
tú lo serás algún día.
- Quiero que estés a mi lado cuando llegue ese difícil
trance. No digas nunca: "no puedo resistirlo" o "que
suceda cuando yo no esté presente". Todo me resultará
más fácil si estás conmigo.
Autor Desconocido-Colaboración de Cecilia Colombo
Contenido cedido por ciudadmascota.com
|